
Pocos guerreros puertorriqueños se comparan con el Máster Sergeant(MSG) Juan E. Negrón. Nacido y criado en Corozal, Puerto Rico 26 de septiembre de 1929. Entró en el US Army en San Juan, Puerto Rico en 1948 siendo asignado en el Regimiento 65 de infantería de la isla, mejor conocido como los Borinqueneers. Cuando comenzó la guerra en Corea, los soldados de la 65 fueron activados para pelear en dicha campaña bajo la 3ra división de Infantería. Siendo parte de las primeras tropas en pisar suelo coreano, no tardaron en encontrarse con el enemigo en el campo de batalla junto con el ejercito comunista chino que voluntarió para brindar apoyo al régimen comunista coreano.
El ejercito Boricua batalló fuerte aun no estando acostumbrado a las temperaturas bajas y teniendo poco equipo para mantenerse caliente. MSG Negrón junto con sus compañeros demostraron lo que es casta puertorriqueña enfrentando y dando muerte a sus enemigos. MSG Negrón participó en operación “Killer” donde la 65 de infantería cruzó exitosamente el Rio Han. Después de servir en la guerra, MSG Negrón siguió sirviendo en el ejercito americano llegando una de sus asignaciones el ser Inspector general en Tailandia. Debido a su servicio en la guerra de Corea MSG Negrón recibió Inicialmente la Cruz Plateada (Silver Cross) que es la segunda medalla de mas alto valor en el ejército americano.
MSG Negrón se retiró en 1971 después de haber brindado 23 honorables años de servicio. Pero su legado no termina ahí. Mas de 50 años después, sus honores fueron revisados por el Congreso de los Estados Unidos y dicha medalla fue exaltada a Medalla de Honor. Desafortunadamente para entonces, MSG Negrón habría fallecido y no vivió para recibir dicho honor. Sin embargo, su hija Iris Negrón tuvo el honor de representar a su padre y recibir dicho galardón por el presidente Barack Obama el 18 de marzo de 2014.
Ahora se preguntarán ¿Qué fue lo que llevó al congreso reevaluar la medalla que inicialmente fue otorgada a nuestro héroe de guerra boricua? La respuesta simple es que sus actos durante la guerra fueron menospreciados y no se les dio el mérito que merecían en aquel entonces por razones que no vamos a discutir ahora. Adjunto dejaré una traducción de lo que dice la citación de su medalla de Honor y verán ustedes que para lo que hizo nuestro MSG Negrón definitivamente merecía el honor más grande:
Aquí una traducción de la citación dada:
“La Medalla de Honor se entrega póstumamente a Juan E. Negrón (RA10406243), Sargento Mayor, Ejército de los EE. UU., por heroísmo extraordinario en relación con operaciones militares contra un enemigo armado de las Naciones Unidas mientras prestaba servicio con el Regimiento 65 de Infantería, 3ª División de Infantería.
El sargento mayor Negrón se distinguió por su extraordinario heroísmo en la acción contra las fuerzas agresoras enemigas en las cercanías de Kalma-Eri, Corea, el 28 de abril de 1951. En esa fecha, el sargento Negrón ocupó la posición más vulnerable en el flanco derecho expuesto de su compañía después de que una fuerza enemiga había invadido una sección de la línea. Cuando se le notificó que elementos de la compañía se retiraban, el sargento Negrón se negó a abandonar su posición expuesta, disparó fulminantemente contra las tropas hostiles que habían atravesado un bloqueo de carretera. Cuando las tropas hostiles se acercaron a su posición, el sargento Negrón arrojó con precisión granadas de mano a corta distancia, deteniendo su ataque. El sargento Negrón ocupó la posición durante toda la noche, mientras se organizaba y lanzaba un contraataque aliado. Después de que el enemigo había sido rechazado, se encontraron quince enemigos muertos a solo unos pies de la posición del sargento Negrón. El extraordinario heroísmo exhibido por el sargento Negrón en esta ocasión refleja un gran crédito para él mismo y está en consonancia con las mejores tradiciones del servicio militar.”
Máster Sergeant Juan E. Negrón es un orgullo Boricua, digno de recordar y emular por todo Boricua orgulloso de su herencia, ya que nuestra historia hace eco no solo en nuestra isla, sino que más allá de lo que llamamos “el otro lado del charco”.