Actualmente estoy viviendo en Georgia. Llevo viviendo poco mas de un año por razones del trabajo. Y hoy decidí salir para Florida a despejar la mente y prepararme para el 4 de julio. Florida y yo tenemos historia. La realidad es que mi vida en los EEUU empezó en Florida. Una vida en desempleo y pocas esperanzas en Puerto Rico me llevó a lo que muchos boricuas deciden, como decimos, brincar el charco e irnos a vivir “allá afuera”, no puedo dejar a un lado que fue mi primo quien un día que había llegado de Florida, entre una buena conversación y par de cervezas me impulso a atreverme hacer lo que muchos dijeron que era una locura hasta incluso una señal de falta de fé por no quedarme en mi país. Actualmente, cientos de puertorriqueños migran para los Estados Unidos cada año en busca de una mejor vida. Sin embargo, solo algunos logran adaptarse y establecerse en este ambiente que es tan diferente al de la Isla. ¿Como es el ambiente? Todo depende de quien te lo dice. Para muchos es el mejor, El país de las oportunidades y el sueño americano.
Para otros es lo peor, una pesadilla, no se explican como otros boricuas les gusta. Para mí no es lo uno ni lo otro. Lo que aprendí es que EEUU es lo que tú quieres que sea, lo que sí sé, es que este ambiente no perdona ni es apto para los que no están decididos para sobrevivir. Tener un diploma, al igual que en la Isla no te garantiza nada. En mi experiencia personal, como una persona con solo un diploma de escuela superior y un poco de estudios universitarios, me toco tomar empleos de poca paga y muchas horas al principio. Para mi sorpresa, mi motivación, compromiso y diciplina no pasaron por desapercibidos ante mi empleador. En unos cinco meses ya era supervisor, al poco tiempo llegue a ser reconocido como empleado del mes entre otros logros. Mi inglés nunca ha sido el mejor. Lo único que tuve fueron las agallas y la habilidad de ver una oportunidad ante cada reto. Así que Florida fue el lugar donde aprendí como se bate el cobre en el país de los “gringos”. A diferencia de muchos no se si tuve mucha suerte o solo interprete mal las actitudes de otros, pero jamás he tenido ningún encuentro racista con ningún blanco o de otra raza o entidad. Por eso entiendo que debo sentirme agradecido, creo.
Pero bueno, llegó el momento de aprovechar este fin de semana largo para mí y seguir disfrutando de las amenidades del estado del sol brillante. Lo único que encuentro desafortunado es que Boris no me pudo acompañar. ☹